Opinión: Daño Moral.


¿Qué se entiende por daño moral?

 

ASD-Cancún

Escrito por: Lic. Javier Villanueva

 

Estimados clientes y amigos:

 

La palabra daño proviene del latín damnum, que significa deterioro, menoscabo, destrucción, ofensa o dolor que se provoca en una persona. En la doctrina se establecen tres tipos de daño:

Daño Patrimonial: la pérdida o afectación que sufre una persona en su patrimonio.

Daño Moral: la afectación en el prestigio y reputación de una persona.

Daño Físico: enfermedad o lesión física, producida por un tercero, que trae como consecuencia una incapacidad temporal o definitiva.

 

La Ley define al daño moral como la afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspecto físicos, o bien en la consideración que de sí misma tienen los demás. Se presumirá que hubo daño moral cuando alguien vulnere o menoscabe ilegítimamente la libertad o la integridad física o psíquica de otra persona.

 

El daño moral puede provenir de un hecho o una omisión, la cual debe ser reparada por su responsable. Quienes realicen alguna de las conductas siguientes estarán obligados a cubrir la reparación del daño moral:

 

I. Hacer público un hecho cierto o falso, que puede causar deshonra, perjuicio, exposición o algún daño a una persona física o moral.

II. Quien acuse a un tercero de haber realizado un delito, si este hecho es falso o del que la persona acusada sea inocente.

III. Quien presente una denuncia o querella calumniosa, imputando a un inocente o sabiendo que no se ha cometido ningún delito.

IV. Al que ofenda el honor, ataque la vida privada o la imagen propia de una persona.

 

Es importante precisar que la Ley prevé que las personas morales son responsables de los daños y perjuicios que causen sus representantes legales en el ejercicio de sus funciones y que, en caso de que el daño haya sido producido por 2 o más personas, la responsabilidad será solidaria.

 

En caso contrario, no están obligados a la reparación del daño moral:

 

Quien haga una reproducción fiel de información, siempre y cuando se cite la fuente de donde se obtuvo.

Quien ejerza sus derechos de opinión, crítica, expresión e información, en los términos de lo establecido por la Constitución Mexicana.

Quien realice opiniones desfavorables de la críticas literarias, artísticas, históricas, científicas o profesionales.

Quien realice opiniones desfavorables en cumplimiento de un deber o ejerciendo un derecho sin fines ofensivos.

 

Para determinar si existe o no un daño moral se deberá acreditar plenamente la ilicitud de la conducta del demandado y el daño causado a la víctima. El daño podrá probarse de forma directa a través de periciales en psicología u otros dictámenes periciales, o de forma indirecta cuando el juez puede inferir, a través de los hechos probados, el daño causado a las víctimas.

 

Una vez determinada la existencia del daño, el cálculo de la indemnización económica dependerá de una valoración subjetiva del Juez, quien fijará el monto de la reparación del daño tomando en cuenta los derechos lesionados, el grado de responsabilidad, la situación económica del responsable, y la de la víctima, así como las demás circunstancias del caso. La tesis aislada número 2006880 establece parámetros de cuantificación del daño moral y los factores que deben ponderarse. Los puntos más importantes de esta tesis son los siguientes:

 

La cuantificación del daño moral puede calificarse de acuerdo a su nivel de intensidad entre leve, medio o alto.

El aspecto cualitativo del daño moral se cuantificará de acuerdo a: (i) el tipo de derecho o interés lesionado; y (ii) la existencia del daño y su nivel de gravedad.

El aspecto patrimonial o cuantitativo, se cuantificará tomando en cuenta: (i) los gastos devengados derivados del daño moral; y (ii) los gastos por devengar.

Del responsable se deben tomar en cuenta: (i) su grado de responsabilidad; y (ii) su situación económica.

El juzgador, al ponderar los elementos de cuantificación antes señalados, puede advertir circunstancias particulares relevantes, según sea el caso.

Estos parámetros son meramente indicativos y tienen como finalidad guiar el actuar de los jueces.

 

La determinación del juez debe incluir, junto con la indemnización económica, la obligación de rectificar la información difundida en el medio donde haya sido publicada la información original. En los casos en los que el daño moral haya afectado a la víctima en su decoro, honor, reputación o consideración, se deberá publicar un extracto de la sentencia que refleje adecuadamente la naturaleza y alcance de la misma, a través de los medios informativos que considere convenientes el juez, con la misma relevancia que hubiere tenido la difusión original.

 

Por último, es importante hacer mención de que la acción para exigir la reparación de los daños morales causados se deberá ejercer por la vía civil y que el plazo para su ejercicio prescribe en dos años, contados a partir del día en que se haya causado el daño.

 

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